domingo, 13 de junio de 2010
Caracol.
Y aveces, sólo aveces, cuando dejan de pasar los autos rojos, los labios están amargos, el sol se nubla un poco y acostumbramos ser otros, sólo ahí podríamos decir que cambia... que hay posibilidades de esas grandes, de esas caleidoscopio, que nos mueven el suelo como replica que avanzan derrepente por el camino sin esperar ni respetar la luz roja que dan mis precauciones o inseguridad. Entonces las miradas cambian, los bolsillos ya no tienen mis manos y los viajes se vuelven ligeros por un recuerdo o un pensamiento que da vueltas y no piensa detenerse, como caracol dentro de mi mente, bien baboso, verde y con un caparazón viejo y desteñido.
sábado, 12 de junio de 2010
Conservación de los recuerdos
Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra".
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones". Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras que en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.
¿Y tú qué eres, un cronopio o una fama?
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte", y también: "Cuidado con los escalones". Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras que en las de los cronopios hay gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.
¿Y tú qué eres, un cronopio o una fama?
viernes, 11 de junio de 2010
Wheel
Verde, verde. que acostumbro andar de pies descalzos por lugares fríos. que si es real, puede que si... acostumbramos tanto fingir que aveces uno duda de sí mismo, pero creo que es normal, o por lo menos todos lo hacen. no sé hasta qué punto se beberá el vodka de golpe buscando respuestas al final del vaso. y tal vez te sonría un poco, porque te ve cara de desconocido, y es de mala educación ponerle mala cara a los desconocidos y al tiempo, o eso creo yo. sólo si acostumbras liberarte un poco, si es que pretendes irte aveces y quedarte poco, puede que de vez en cuando, muy tarde o muy temprano en la mañana aparescan dos ojos "como soles" que te pisen los talones y se acomoden en tu oído para meterse en tu pensamiento. y ahí empieza, lo que después no puedes darle explicación.
miércoles, 9 de junio de 2010
Un punto en el papel
Hasta tú me dijiste que eras una persona algo cruel, con esa necesidad incondicional de siempre decir la verdad, claro puede sonar bien de algún modo, pero tus verdades son esas que vienen muy dentro de ti con toques de rabia, días, casa de abuela, radiohead, shampoo de manzanilla, bip en mano. Entonces... podrías pensar que tengo miedo, como cualquier persona lo tendría en mi lugar, porque hasta tú me dijiste en la primera carta que quizás algún día me llegarías a hacer daño, pero también dijiste que aprendería cosas de ti. La verdad es que no tengo miedo, porque no te necesito, suena cruel para cualquiera, pero sé que para ti no sonará de esa manera. No tienes que preocuparte de estar para mí, no es tu obligación, porque sé que últimamente todo parece estar restringido por obligaciones para ti. Pero no quiero jugar ese rol, por eso te dije que no planiaramos nada; si me encuentras bien, si no... bien también. Y con todo esto te quiero, y suena raro lo sé, pero eres una persona que parece ser de esas especiales, de esas espaciales, que vienen aparentemente de otro planeta a enseñarte no sé qué cosas de la vida... ahí veremos.
lunes, 7 de junio de 2010
Barco de papel volantìn
Pisadas provisorias sobre letras dañadas, dañadas de encanto, de melodías y voces tuyas. Si finges ahora ser lo que no eres conmigo, ¿tendremos de nuevo la letra entre las manos? ¿o acabaras con las armas apuntando mi cabeza?. Va bien, va bien. No pretendo planear nada, honey. Pero las páginas se cambian solas, por el viento, por tus manos impacientes... y estamos perdiendo el detalle de esta historia, de libro verde, con letra cursiva. Entonces detente un poco, y mira más que es otoño y todo va de a poco, camino de a poco, creo de a poco, te canto de a poco, y te quiero de a poco.
sábado, 29 de mayo de 2010
Como los gatos
La manera en que reímos entre estas pantallas transparentes, tu sabes que nunca podré decírtelo. Entre botellas, entre la seda de esta mentira envolvente... paramos y comenzamos una y otra vez en la forma que hablamos, que nos miramos. Y tu no estas presente, y yo me escondo... o pretendo hacerlo. Dejarte un poco, dejarme un poco, tu sabes. Con mil cartas bajo la manga, con el cielo bien gris y tus manos bien frías en tus bolsillos... tu sabes que amanece, tu sabes que brilla, por ti, por mi, por ellos, tu sabes, lo sabes... cierto? y así nos volvemos gigantes con pasos húmedos y las intenciones bien perversas sin la pegajosa moral que todos tienen ahora por moda. Y aveces bailamos, cuando se da el momento y la luna esta aburrida y de espectador, bailamos en la noche porque en el día nos convertimos de nuevo... somos lo que no somos y te gusta ocupar esa mirada farsante. Y asi va bien, va bien. Tal vez lo mejor que podamos hacer ahora sería sacar una de esas canciones bien escondidas que tienes y cantarlas un rato, tal vez asi nos quitemos un poco este desastre de pensamientos, tal vez asi pueda explicarte un poco lo que me haces sentir... que va más alla de lo que alguna vez podría llegar a contarte.
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