sábado, 20 de febrero de 2010
junto con el frío
Aveces me pregunto porqué estoy aquí, como si cambiando algunas acciones, tiempos, diálogos, caminos, pudiera cambiar cómo me recuerdas hoy. Quién se imaginaría que tantas cosas intensas pueden empezar por una vereda, unos stickers, o algunos pasos. Porque en algo tubo que depender de nosotros, o no? ... porque lo recuerdo bien, ya empezaba a hacer frío y todos estaban amontonados y la conversación adentro era la de siempre (y sabes como detesto las rutinas) asi que fui a la puerta, y fui a probar suerte dando unos pasos sin dirección por ahí, y estabas tú... pero me podría haber quedado en la puerta, o practicamente pude entrar, aferrarme a la rutina, o pudiste estar en otro lado. Pero no... te quedaste ahí, sin las intenciones ni el conocimiento de quién era ni quién sería. Pero al fin de cuentas, sólo a medias dependimos de ese hecho. Y llegaste entonces junto con el frío, sopas y cartas de azar.