
Si es que las emociones rebotaran dentro de nosotros, en los pequeños chocarían más a menudo y se saturarían a diferencia de los que tienen más tamaño que pueden esconder más cosas porque sus emociones no chocan y tienen espacio suficiente para esconderse y que así los demás malinterpreten sus fines... pero esto último también pasa en los pequeños, ya que con su interminable choque de emociones los hace seres impredecibles e inconstantes... con emociones intensas que pueden sobrepasar a las demás sin ningun problema por ligeros segundos.