
Cada estornudo de una jirafa se convierte en nube, algunas les da por creerse artistas y se esfuerzan por ponerle formas, y así adivinar un poco a los humanos que pocos se dignan a dejar de mirarse los pies y mirar un poco arriba, a veces hacen dragones, o perros, o lo que quieras imaginarte, la jirafa te pone un poquito de imaginación no más, y me encanta ponerle forma a las nubes, aunque cuando quiera hacerlo a casi nadie le interesa, malditos zapatos, muy importante la caja con colores, o el zapato lustrado, o los papeles verdes, tanto así que nisiquiera se habían dado cuenta que habían jirafas aquí también, claro, o sino cómo es que tenemos nubes?