sábado, 28 de agosto de 2010

Como monstruos

si, te conozco desde que nací y te sigo conociendo ahora, sé muchas cosas de ti que ni tus más cercanos saben, pues claro que también influye que soy una de las pocas personas que le cuentas cómo te sientes. el punto es que ahora la melodía va más suave, ahora hay veces en que te quedas mirando el piso con frecuencia, que fuerzas la sonrisa y que te cansa todo esto. lo sé, es difícil, te ligaste mucho, y no es de "un dos por tres" como lo creen todos, pase justificando tus acciones todo el tiempo que estuviste ausente, les decía que ellos no sabían nada, y me miraban y movían la cabeza hacía los lados "que no entiende" eso pensaban de mi, pero nunca me ibas a decepsionar. recuerdo bien muchos recuerdos, la mayoría en esa casa grande que pasé la mayor parte de mi infancia que cada vez visito con menos frecuencia, era en el piso de arriba, ahí quedaba tu habitación y para subir había que pasar por una escalera empinadísima que lo hacía volverse una difícil tarea para mis piernas cortas... pero cuando llegaba por fin y empujaba la puerta, podía encontrar todo un mundo misterioso con cosas que nunca podría llegar a entender, habían veces que te encontraba durmiendo, otras no estabas y otras te encontraba escuchando la extraña música, con tus paredes llenas de posters y cosas escritas, un desorden magnífico entre ropas. también recuerdo que cuando ya había crecido más, comenzaste a llevarme a pasear más seguido, ibamos a varios lados, aveces te topabas con tus amigos que parecían gigantes que me hacían aferrarme a tu brazo y tener la mitad de mi cuerpo escondida en tu pierna, mirandolos escondida, y se reían, se agachaban y me saludaban, eran buenos tipos. de ahi el resto del camino te hablaba y hablaba y me escuchabas con atención (era una de las mejores cosas de ti) aveces llegabamos a jugar en la micro o en la calle. una vez me llevaste al parque brasil que está escondido ahí por el centro, tiene unos juegos enormes, que parecen mostruos de colores y que forman un perfecto escondite ahí dentro. son recuerdos magníficos, y es difícil hacerse de la idea que ha pasado tanto tiempo y han cambiado tantas cosas. pero son por esos recuerdos que ahora no quiero que caigas (de nuevo) que quizás te entiendo más de lo que crees, pero el silencio que se viene cuando hablamos de esa situación, sólo quiero que sepas que sé que las cosas no van bien, que aveces sientes que tienes toda la presión bajo tus hombros y tienes que ir a la escapatoria que te produce sensaciones alucinantes, pero eso te acaba, y no sabes cuánto me asusta eso. pero creo que nosotros manejamos eso, que cuando las cosas han ido mal por mucho tiempo hay algo bueno escondido, que tienes que pararte y limpiarte las rodillas llenas de polvo, mirar con firmeza y saber que puedes, que algo cambiará por arte de magia o de destino... o si prefieres no lo hagas por todas esas cosas que podrían parecerte pavadas, sólo hazlo porque... tienes que ver cómo la historia termina.