domingo, 18 de diciembre de 2011

ella cree en angeles, ella piensa en un desastre cuando pienso en esas flores de pétalos grandes, y sus pasos se posan en mis hombros y vuelo sin que sepa, sin despegar mis pies del suelo, y canto, canto con ganas, alguna vez quise explicárselo, por cartas y por bengalas, pero el viento siempre me llevaba a otra parte, siempre había algo más que apostar, un paraíso que ganar, que está aquí en mis manos como dueño de las nubes que gobiernan mi mente, dueño del cigarro de la otra noche con Champagne Supernova, cerrando los ojos, sonriendo, para quién, qué fácil respuesta, qué fácil sería también soltarse de la cola del cometa y caer en un agujero negro, una estrella, un planeta o volver al mismo cometa.