Y en realidad no recuerdo un año acompañado de tantos cambios y tantos sucesos incómodos, al final es sólo lo que te dije, las cosas buenas hay que preservarlas en la memoria, que se impregnen en nosotros mismos, y las malas hay que tomar lo que nos enseñan y después dejarlas ir, lo bueno de este juego es que después de todo, los finales que enfrentamos siempre son un nuevo comienzo.