y dime qué forma le das, que nombre le vas a poner y si quieres ponerle un hilito para que te siga a todas partes, abandonarla algún día y que llore en el invierno, que me provoque poner las manos en los bolsillos y de a poquito pensar a ti, y sonreirle a la nube porque sabía que esa sería la consecuencia, o bien prender un cigarrito y volver las calles mas ligeras y tu recuerdo aún más chispita, aún menos zapato, aún más un sin fin de letras y pensamientos, que te inspire a escribir las cartas, anheladas cartas, y sí, se escondió un poco en tu cabeza, porque para mí, tu cabeza siempre ha sido eso, una nube, y tú un camino de tiza, un libro de poco fiar, un hombro desnudo, unos ojos cafés que por más que intento, nunca puedo llegar a describir.
domingo, 15 de enero de 2012
y dime qué forma le das, que nombre le vas a poner y si quieres ponerle un hilito para que te siga a todas partes, abandonarla algún día y que llore en el invierno, que me provoque poner las manos en los bolsillos y de a poquito pensar a ti, y sonreirle a la nube porque sabía que esa sería la consecuencia, o bien prender un cigarrito y volver las calles mas ligeras y tu recuerdo aún más chispita, aún menos zapato, aún más un sin fin de letras y pensamientos, que te inspire a escribir las cartas, anheladas cartas, y sí, se escondió un poco en tu cabeza, porque para mí, tu cabeza siempre ha sido eso, una nube, y tú un camino de tiza, un libro de poco fiar, un hombro desnudo, unos ojos cafés que por más que intento, nunca puedo llegar a describir.